La boca es una de las áreas principales donde impactan los cambios fisiológicos y hormonales que ocurren durante el embarazo, y es por eso que la salud oral en esta etapa es importante. La clave es la visita oportuna al odontólogo, el control previo y el seguimiento.

Durante el embarazo son comunes la inflamación y el enrojecimiento de las encías. Los cambios hormonales provocan un aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos de la cavidad oral y disminuyen los niveles de defensas, provocando mayor irritación en las encías, con el consecuente riesgo de padecer infecciones.
Clínicamente, se caracteriza por una encía intensamente enrojecida que sangra con facilidad, engrosamiento del margen gingival e hiperplasia de las papilas interdentarias, que pueden dar lugar a la formación de pseudosacos periodontales.
Cabe resaltar que la gingivitis del embarazo es extremadamente común y afecta entre un 35–100% de todas las mujeres embarazadas.
Los cambios inflamatorios comienzan durante el segundo mes de gestación y alcanzan su punto máximo en el octavo mes, luego se observa una brusca disminución en relación a una baja concomitante en la secreción de hormonas sexuales esteroides .
Diferentes estudios demuestran que la prevalencia y severidad de la inflamación gingival es significativamente mayor durante el embarazo al compararla con la inflamación gingival presente posterior al parto.
Durante el embarazo se producen:
1. Cambios vasculares: Altos niveles de estrógeno y progesterona afectan la microvascularización gingival, aumentando la permeabilidad vascular, produciendo un aumento en la severidad de gingivitis durante el embarazo
2. Cambios celulares: Altos niveles de estrógeno generan cambios en la queratinización del epitelio gingival, disminuyendo la efectividad de la barrera epitelial ante el ataque bacteriano
3. Cambios microbiológicos: La gingivitis es considerada principalmente una enfermedad de origen infeccioso modulada por factores sistémicos y ambientales. Por lo tanto, es natural asumir que la inflamación gingival observada en períodos de alta concentración plasmática de hormonas esteroides, se debe a una alteración inducida en la flora microbiana del surco gingival.
Conclusiones
Existe evidencia científica que implica al periodonto como un tejido blanco sobre el cual actúan las hormonas asociadas al embarazo, no obstante, los mecanismos patogénicos responsables de estas endocrinopatías periodontales siguen siendo un enigma.
A lo largo de la historia diferentes autores han tratado de encontrar una correlación entre los cambios en los niveles de hormonas sexuales femeninas y el desarrollo de alteraciones gingivo periodontales; sin embargo, los resultados obtenidos son contradictorios y son necesarios más estudios que determinen el papel exacto de las hormonas sexuales femeninas en los tejidos periodontales.
De toda maneras, los resultados de estos estudios sí revelan que el cuidado periodontal debe ser parte de la rutina de los cuidados prenatales y por lo tanto, deberían ser incorporados programas de prevención y tratamiento periodontal, a los diferentes programas de salud ofrecidos a las mujeres durante el embarazo.
La evidencia indica que la periodontitis puede ser un factor de riesgo de partos prematuros y de ahí la importancia del correcto diagnóstico y tratamiento de inflamaciones e infecciones periodontales.
Desde el COPBAD4 recomendamos la visita previa y durante el embarazo. Además resaltamos que durante la gestación se pueden llevar a cabo casi todos los tratamientos odontológicos y el profesional será quien indique las reglas de higiene necesarias según la particularidad de cada caso.
El cuidado bucal durante el embarazo no solo mejora la salud oral de la mujer, sino que también contribuye a mejorar la salud de sus hijos.
