La importancia de la matriculación profesional y los riesgos del intrusismo en odontología.

En Argentina, la odontología es una profesión regulada por ley. Esto significa que solo pueden ejercerla quienes hayan completado su formación universitaria, obtenido su título habilitante y se encuentren matriculados en el Colegio de Odontólogos correspondiente a su jurisdicción. Sin embargo, en los últimos años se ha detectado un preocupante incremento de casos de intrusismo profesional en el ámbito odontológico. ¿Qué implica esto y por qué representa un riesgo grave para la salud pública?

El intrusismo en odontología se refiere al ejercicio ilegal de la profesión por parte de personas que no cuentan con la formación académica ni la matrícula habilitante. Estos falsos profesionales, sin título ni supervisión, ofrecen servicios como la confección de prótesis, blanqueamientos, tratamientos de bruxismo, extracciones y otros procedimientos que deberían estar exclusivamente en manos de odontólogos.

El intrusismo no es solo una irregularidad administrativa. Es una amenaza directa a la salud de la población. Quienes se someten a estos tratamientos ilegales corren el riesgo de sufrir:

  • Infecciones y lesiones graves.
  • Daños irreparables en encías, piezas dentales y hueso maxilar.
  • Uso de materiales tóxicos o mal manipulados.
  • Retrasos en diagnósticos de enfermedades como el cáncer bucal.

Además, el ejercicio ilegal de la odontología desacredita la profesión y pone en duda la calidad de la atención, generando desconfianza en los y las profesionales que sí cumplen con todas las exigencias legales y éticas.

Para determinar si un profesional está habilitado para ejercer la odontología, es necesario verificar que cuente con matrícula vigente, otorgada por el Colegio de Odontólogos correspondiente a su distrito. Asimismo, debe desempeñarse en un consultorio habilitado por las autoridades sanitarias competentes. La matrícula profesional debe ser pública y verificable a través del padrón de profesionales disponible en la página web del Colegio. Estos requisitos constituyen garantías básicas de legalidad, formación y responsabilidad profesional.

Desde el Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito IV recordamos que la matrícula no es un trámite más, sino una garantía de formación, responsabilidad y compromiso ético. Consultar, exigir y verificar la matrícula es un derecho de cada paciente.

Combatir el intrusismo es una tarea colectiva. Cuidar la salud bucal también implica exigir atención segura, legal y profesional.