En el marco del Día Nacional contra el cáncer bucal, que se conmemora cada 5/12, el Colegio de Odontólogos de la provincia de Buenos Aires – Distrito IV (COPBAD4) se pliega a las acciones de prevención y promoción de esta enfermedad.

“El cáncer bucal es una patología que puede afectar a todas las partes de la boca, ya sea la cavidad interna, como también los labios y los maxilares”, explican las autoridades del COPBAD4. “En general, somos los odontólogos los primeros que detectamos algunas irregularidades o posibles síntomas en la boca de los pacientes, por eso destacamos la importancia de realizar los controles periódicos”, amplían.

En este sentido, la recomendación es concurrir al odontólogo cada 6 meses, de manera rutinaria; llevar una dieta equilibrada y mantener el hábito cotidiano de la limpieza bucal.

Existen varios factores de riesgo que pueden contribuir con la aparición de esta enfermedad, y es importante que las personas puedan realizar cambios en estos hábitos para reducir las posibilidades de desarrollarla.

Así, es fundamental disminuir las ingestas excesivas de alcohol y el consumo de tabaco (la combinación de estos dos factores aumenta 15 veces el riesgo de desarrollar la enfermedad); evitar beber alimentos y bebidas muy calientes; no exponerse al sol sin la protección adecuada (es necesario el uso de protectores labiales); y realizar la práctica del sexo oral con protección (vinculado al posible contagio del VPH).

Las situaciones de trauma crónico sobre la mucosa bucal, como tener dientes con bordes filosos por caries, prótesis desadaptadas o con ganchos que lastimen, y/o hábitos lesivos, son factores que también pueden aumentar el riesgo.

“Teniendo en cuenta que detectado a tiempo este cáncer tiene una tasa de curación del 90%, es muy importante concurrir semestralmente al odontólogo” dicen desde el COPBAD4 y enumeran algunas alertas que, pese a no implicar un caso de cáncer necesariamente, deben atenderse: cambio en la coloración de la mucosa (de blanco a rosa); vegetación (similar a una verruga); ulceraciones y lesiones que sangran con facilidad y no cicatrizan en 15 días; movilidad de los dientes sin causas aparentes; sensación de adormecimiento en alguna zona de la cavidad bucal; crecimiento irregular de la mucosa o encía sobre alguna pieza dentaria; aparición de un ganglio en el cuello (generalmente sin dolor).

Ante cualquiera de estos síntomas, es importante concurrir al odontólogo para un control adecuado.