Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, es fundamental conocer sus aspectos biopsicosociales y su entorno, a fin de definir un rol más inclusivo. Para ello, es imprescindible capacitar a los profesionales para abordar tratamientos preventivos y rehabilitadores en este grupo poblacional para responder en los diferentes niveles de atención odontológica. El trabajo sobre estrategias de atención inclusiva es la clave.

Si bien la discapacidad no es sinónimo de alteraciones bucales severas, este grupo poblacional vulnerable, que se estima en más de mil millones de personas en todo el mundo, sí manifiesta señales de mala higiene bucal y enfermedades orales, producto de la poca o nula atención odontológica, relacionadas en gran medida por el temor o desconocimiento que enfrentan los y las profesionales a la hora de brindar atención.
Personas con condiciones como autismo, síndrome de down, parálisis cerebral o deficiencia auditiva, requieren de protocolos puntuales y estrategias de comunicación específicas para responder en los diferentes niveles de atención odontológica, que pueden variar según las distintas discapacidades. Y para ello se precisa recurso humano en salud capacitado a fin de poder dar respuestas concretas.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad señala en el artículo 25: “Las personas con discapacidad tienen el derecho al más alto nivel posible de salud sin discriminación debido a su discapacidad. Deben recibir la misma gama, calidad y nivel de servicios de salud gratuitos o asequibles que se proporciona a otras personas, los servicios de salud que necesiten debido a su discapacidad, y no ser discriminadas en el suministro del seguro de salud”.
En tal sentido, y a fin de fomentar, proteger y garantizar el derecho a la salud de las personas con discapacidad, la odontología debe fundamentarse en el conocimiento de bases desde las cuales trabajar en estrategias de atención inclusiva.
En este punto, la Asociación Odontológica Argentina sugiere:
- Conocer el amplio espectro de discapacidades: su etiología y patogenia (de origen genético, congénito, infeccioso, traumático; desórdenes o alteraciones específicas que provocan trastornos motores, mentales, psíquicos, sensoriales), además del conocimiento de enfermedades sistémicas y su grado de riesgo médico.
- Trabajar en equipos multi-, inter y transdisciplinarios para realizar un abordaje integral y social y personalizar el plan de tratamiento.
- Conocer la patología bucodental específica que presentan algunas enfermedades, así como las manifestaciones orofaciales y funcionales.
- Conocer las técnicas de manejo de la conducta, a fin de evaluar la modalidad de atención adecuada y personalizada que incluya procedimientos de sedación ambulatoria y tratamiento bajo anestesia general en los casos indicados.
- Capacitarse y actualizarse continuamente.
Desde el COPBAD4 alentamos la capacitación del odontólogo en este campo, con el propósito de brindar una atención de calidad y un manejo odontológico basado en el conocimiento de las estrategias adecuadas para la atención de las personas con discapacidad.
Fuentes: Asociación Odontológica Argentina y scielo.org.co
