El ejercicio de la odontología exige concentración, precisión y responsabilidad. Día tras día, profesionales y estudiantes enfrentan largas jornadas, pacientes con ansiedad, tareas repetitivas, posturas forzadas y decisiones clínicas complejas. En este contexto, no es raro que aparezcan señales de agotamiento físico y emocional que, si se sostienen en el tiempo, pueden derivar en lo que hoy conocemos como síndrome de Burnout.










